9 de mayo de 2018

¡Viva Rusia!

Hoy 9 de mayo es el Día de la Victoria en Rusia, en el que ese inmenso país honra a sus soldados caídos y celebra su triunfo sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Aprovecho este día para escribir algo personal sobre Rusia.

Hace casi un año, un video en Youtube tuvo un gran efecto, un impacto inesperado en mí. Era una hermosa mujer europea, joven y rubia de Kazajistán. Ella hablaba (en español aprendido en España) sobre las delicias de nuestro idioma. Lo veneraba, describía cosas sencillas como algo celestial. Todo (o lo poco) que se mostraba de ella en ese video, despertó en mí la curiosidad por ese idioma. Pero mi corazón se detuvo al verla cantar en ruso y en español en otro video. Quedé flechado al instante.

Empecé seriamente a interesarme por Rusia y su idioma. Pero también por su cultura, su historia, sus paisajes, sus comidas y sobre todo, su música (y por sus mujeres, claro). Y sin darme cuenta, ya tenía en el celular un traductor ruso (lo uso por ser más exigente en la pronunciación), un navegador ruso, una aplicación que enseña ruso y mucha música en ruso.


Solo motivado por el deseo de aprender a hablar en ruso, me impuse practicar diariamente lo poco que asimilaba a diario. Debo reconocer que el alfabeto ruso (que viene del alfabeto cirílico del sigo X) es difícil, pero armar frases en ruso es una de las cosas más complicadas que he hecho en mi vida. Poco a poco puedo leer palabras y pronunciarlas cada vez con menos dificultad. Decir los números, los días de la semana o los meses es algo tentador y emocionante, pero no imposible. ¿Que si ese alfabeto es complicado? Solo vean; la C es la S, la P es la R, la Y es la U, la H es la N, la X es la J y el 3 es como la Z.
Lo difícil de aprender ruso no es el idioma, es aprender uno solo, confiando en el traductor. Por suerte cuento con la ayuda de dos damas rusas que hablan perfectamente español y viven en RD. Para acelerar mi aprendizaje he creado una cuenta en VK, la versión rusa de Facebook. He conocido varias personas agradables en Rusia, aunque casi nadie habla inglés, mucho menos español, casualmente converso con ellas usando el traductor (pues, de no hacerlo, me vería obligado a poner mi teclado en ruso). Me gusta la aplicación VK, pues no necesita un "messenger" para chatear o llamar, de esta forma puedo hablar en ruso y practicar mi pronunciación.
 
Siempre he tenido gustos distintos a los de la mayoría de dominicanos y estoy acostumbrado a que me "miren raro". Por lo que aprender ruso (por mi cuenta) no es algo que sea de mucha sorpresa. Lo mejor de todo es que ya hay vuelos directos desde Rusia hasta Santo Domingo, y los turistas van al hotel Be Live Hamaca (en Boca Chica), por lo que no tengo que ir muy lejos para conocer rusas en persona.

Los rusos casi no sonríen (punto para mí), a pesar de la predisposición de países occidentales y la ideología impuesta d
e que los rusos "son espías', ellos están orgullosos de su país. Tienen una forma muy intensa de valorar lo que ven bien y condenar lo que ven mal. Como católicos ortodóxos, celebran fechas religiosas en días distintos a nosotros. Aunque latinoamérica siempre ha sido influenciada y manipulada por los gringos, poco a poco Rusia se abre paso en el comercio y en el turismo. En mi país, decir "telecable" es decir canales de norteamérica, pero no veo noticias de deportaciones masivas de extranjeros en Rusia. Ni de latinos deportados por pasarse una luz roja en Rusia o por tener multas atrasadas. Les resumo todo con estas palabras: "La gente teme a lo que no conoce, por ejemplo, a un idioma". En vez de juzgar o temer a Rusia, traten de conocerla (aunque sea por internet, como yo).

Antes de morir, espero poner los pies en Rusia, aunque sea "la ida por la vuelta". Y si logro ir, nadie sabe si me quedo. Yo estoy aprendiendo ruso sin maestro, sin clases, solo mi traductor y yo. Esto ha sido un reto sencillamente intenso. No pienso quedarme con la idea de que son "los malos en las películas" que siempre nos han vendido sobre Rusia. ¿Y ustedes?

Удачи!