4 de junio de 2012

Por fin, un carnet que no es rosadito


Por fin, después de tanto afanar, los todopoderosos de Aerodom deciden darme un jodío carnet de color azul, no como el acostumbrado rosadito para mi. 

El color determina el nivel de acceso a distintas áreas en la terminal aeroportuaria, y por cosas de la vida, la que asigna los carnets se la había cogido conmigo y me lo daba con menos acceso que a mis otros compañeros. Por fin dió su brazo a torcer, aunque a regaña-dientes.

No conozco la primera persona que no salga fea en las fotos de los carnet de Aerodom.