12 de diciembre de 2011

Bienvenida eres, soledad


Hoy 12 de diciembre, estoy más que convencido de que el tiempo es infalible. Sin ningún sentimiento rencoroso, he visto que el tiempo cada día me está curando.

La canción de Bunbury "Ella me dijo que no" es una maravillosa muestra de que mi vida es una canción, en la que yo escribo lo que quiero y se la dedico a quien yo quiera. Como dije en una publicación algo reciente, estoy aplicando una de las pocas (muy pocas) cosas que aprendí de mi padre:

"He aceptado mi soledad, la voy a disfrutar mientras se quede, pero no la voy a echar de menos cuando se vaya".

La soledad no es siempre bienvenida, a veces presiona mucho. Nos empuja a hacer cosas para que otros vean que "no estamos tan mal". No soy gente de hacer eso. Menos en este momento de mi vida, en el que esoy abandonado por "mi media mitad". Y aunque nunca regrese, nadie ocuparía su lugar.

No entiendo cómo hay parejas sentimentalmente estables que que se separan y en pocas semanas cada uno ya sale con otra persona.  Yo no puedo sacar un clavo con otro. Mis sentimientos no son un juego, ni los de quien fuese mi pareja.

Aprendí que "La apariencia no es sincera" y que la soledad ahora es bienvenida en mi vida. Canción tras canción, Bunbury identifica mis desamores y me acompaña a entender que la soledad no me ha "quitado un pedazo".

Estoy solo. No gané porque ella no está conmigo, no perdí porque me tengo a mi mismo. Solo volví al lugar del que partí...