12 de noviembre de 2011

Mi despertar



¿Cómo puedo olvidar a alguien que un día me quiso ayudar?
Si no sé perdonar el daño que has hecho a mi alrededor.



Así dice una canción de Los Héroes del Silencio, letra del gran Enrique Bunbury.

Siento que empiezo a despertar, pues de a poco olvido mi pesar. Olvido cada vez que despierto del sueño más agridulce que he tenido en mi vida. Si, un sueño, eso fue. Algo muy intenso, a veces dulce, a veces agrio, casi como el sol de mi universo. Fui un vendedor de sueños para la persona más importante en mi vida en los últimos 5 años. Lo malo no fue venderle un sueño, lo malo fue que ella despertara.

Esta es mi segunda derrota, mi segunda caída. Ya no estoy tendido en el suelo, estuve de rodillas... Pero ya estoy de pie. Veo mis errores y mis temores, veo mis fantasías y hasta mi ceguera. Veo mi debilidad y mi decisión a despertar. Veo que por más que he llorado, por más que he bebido, por más que mi corazón ha estrangulado mi garganta; siempre hubo, siempre hay y siempre habrá alguien peor que yo.

No me quejo de lo que pasó, me quejo de lo que yo dejé que pasara. El fin de mi segundo matrimonio es mi culpa en un 75 %. Mi culpa por no poner las cartas en la mesa, por alentar las fantasías de la inmadurez de la mujer que amé. Pero como dicen; "Donde Dios no puso, no puede haber". Entonces, ¿si no había, que podía poner yo? Aún así, me siento satisfecho de saber que dentro de mí hay mucho para dar cuando mi corazón está flechado. Me di cuenta de qué tanto puedo valorar a una persona, ahora debo valorarme yo, ahora debo quererme yo. Vi a lo que estoy dispuesto para hacer feliz a una mujer, pero también vi lo que todavía  no estoy preparado para hacer. Por suerte, la música me ayuda a sanar mis heridas y a esquivar mis recuerdos.

Hoy, justo tres meses después de ser abandonado, he puesto en práctica un estilo de vida de mí; aceptar.  He perdido a la mujer que más he querido. Y desde lo más profundo de mi corazón deseo que sea tan feliz como algún día yo espero ser.  Tal como dice una canción; "No he ganado ni he perdido. Solo estoy sin tí".

Si amas a alguien déjalo libre, si vuelve a tí, fue y será para tí. Si no vuelve, ahora es feliz sin tí.