1 de junio de 2010

Después que conocí a Henry


Hace meses mi vida era sencilla, lo mismo de siempre, trabajo-casa, casa-trabajo, y deuda tras deuda. Mataba en tiempo en internet, aficionado casi al extremo. No se de dónde me salió crear un grupo de Facebook: Tasa Cero Para Internet. Gracias a ese grupo conocí un joven que vendría a pedirme una manito con su propio grupo y su propia tarea: Ayudar a Henry Alcántara.

A Henry no lo conocíamos, solo leímos de él en el blog de Jose Rafael Paula Sosa. Vía ese periodista dimos con Henry. Rápidamente hicimos amistad y vimos sus precariedades. Al ver su situación física me tomé muy a pecho su fisioterapia, ya que yo también fui paciente del Centro de Rehabilitación por más de 10 años. De repente, vi como mía también la necesidad de ayudar a Henry.

Aunque esta discapacitado por una mala practica médica; es cristiano hasta la tambora, positivo hasta durmiendo, inquieto como un científico, educado como un maestro. Ese es Henry Alcántara, un ejemplo de superación para los jóvenes "que pueden...y no quieren".

Agarré mi pobre celular y empece a llamar a quien creí que podría o quisiera ayudar a Henry. No mencionaré muchos nombres pues fueron pocos los que dieron una mano. Llamé a conocidos, a desconocidos, envié correos a todo el vivo, hasta a políticos. Me hicieron dar vueltas, ya que estaban en campaña ofrecieron estudiar el caso. Pero ni así se dignaron a dar una mano. Hablé con asistentes de diputados, con jefes de campaña.... pero nada pasó.

¿Qué sabía yo que la primera ayuda vendría de uno de mis compañeros de trabajo? Quien al igual que yo, quiere ayudar sin que lo vean como protagonista, solo cooperar con una buena causa. Poco a poco mejoran las cosas; apareció una silla de ruedas nueva gracias al Consejo Nacional de la Discapacidad CONADIS. También muy importante fue la promesa del ministro de la Juventud Franklin Rodríguez de darle empleo a Henry. Y siguen llegando cosas buenas...

Gracias al ilustre y siempre dispuesto caballero José Joaquín Sosa Mena, hice contacto con el director del Centro de Rehabilitación, dr. M. Garib Arbaje, quien amablemente atendió en persona a la madre de Henry, asignándole un nuevo y más preparado equipo de médicos. La cosa mejora más.

En lo que las cosas mejoran, sigo molestando gente para ver como logramos un transporte para que Henry vuelva a sus fisioterapias. Pero también necesita volver a la universidad, lo que es un reto mayor. La Asociación Dominicana de Controladores, ADCA, ha facilitado un cheque por 6,000 pesos para comprar los artículos que Henry necesitaría para iniciar sus clases en la universidad. ¡Siguen llegando cosas buenas!

Después que conocí a Henry, veo la vida diferente. Y dándole una manito, aprendí que si uno solo puede hacer algo diferente, muchos haríamos la diferencia.


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