14 de noviembre de 2009

Mi aeropadrino


Desde que entré a la Dirección General de Aeronáutica Civil en 1992, tuve roces, diferencias y encontronazos con "costumbres" que yo no tragaba. Siempre con personas indiferentes, envidiosas, interesadas y malintencionadas. Pero no vengo a hablar de eso...sino todo lo contrario.

Esta entrada le toca a Salvador Osiris Diaz Cuevas, un Controlador de Transito Aereo con casi 30 años de servicio. Uno de los llamados "dinosaurios", "abuelitos" y "geriatricos" por los algunos que el una vez entrenó, y que actualmente ostentan posiciones que de no ser por viejitos con el, no tendrian. Pero hay otros que lo ven diferente, que lo respetan y le agradecen. Sin importar el aeropuerto donde laboraba, ya sea como Controlador, como Supervisor o como encargado, "Osigi" siempre le facilitaba la estancia a quienes tenían una meta de estudios, y deseos de superacion (pero con pruebas, pues desear no es suficiente).

Este caballero fue una de mis principales motivaciones para yo aplicar para los exámenes de entrenamiento para Controlador. Siempre me dijo que yo podía, que si otros pueden yo también...etc.  Mientras yo funjia como Técnico de Radio Aeronáutico me di cuenta de que no habría progreso para mi, si no le "caia en gracia" a mi jefe y no progresaría si no me ponía a "tumbar polvo". Mientras cursos iban y venían, a mi me mantenían en los campos, dándole preferencia a los "seguidores" de superiores.

Pero "Osigi" me hizo ver que yo tenia potencial, que podia hacer algo bueno por mi mismo y a la vez hacer algo que me gustaba. El me dio todas las oportunidades validas para acercarme a lo que es el Control de Transito Aereo. Desde que empezó a despertar esa chispa en mí, deje de verlo como mi jefe de aeropuerto, lo veía ahora como mi amigo, mi profesor. Me daba constantemente la motivación y el empuje necesaria para entrar, estar y quedarme como todo un Controlador Aéreo. Sin nadie pedírselo, se dedicaba a encaminarme en lo que seria mi nueva carrera, me explicaba los pro, los contra, lo que se podía y no se podía hacer, lo que hace un verdadero instructor. Su interés fue entrenarme, mi interés fue llevarme de el. De ahí nació la amistad que más tiempo he conservado en mi vida.

Aunque nos conocemos desde los 90 y he compartido con el desde ese entonces más que con mi propio papá (mientras vivia) veo que no tenemos ni una foto juntos. Me costara tomarnos una foto, y lógicamente media caja de frías, o un par de litros de Vodka con Ocean Spray del blanco o del azul... Hablando de eso, recuerdo que por varios años su apartamento en Invivienda era la parada obligada para evaporar alcohol. Osigi tenia un maldito equipo de musica!! Imagínense, la música a todo volumen y romo va y romo viene. El me dejaba oir Rock y Heavy Metal, pero yo debía oir su salsa de los '70... Lo que va, viene...

Nosotros hemos compartido muchas cosas, cosas laborales, cosas personales y otras más (que no tienes por que leer aqui). Nos hemos apoyado (y agallinado) desde siempre, aun con la diferencia de edad y de experiencia, nos hemos aconsejado mutuamente. Tambien nos hemos visto en buenas, en malas y en peores, pero les garantizo que siempre ha sido, es y sera la misma persona: humilde, sencilla y sincera. Nunca hemos discutido, nunca hemos tenido ningun tipo de problema, posiblemente alguna diferencia de opiniones pero nada mas. Siempre nos llevamos bien, lo que nunca hice con mi papa. De ahi viene el titulo de esta historia.

Por motivos de salud ahora vive en EEUU, pero cada vez que puede vuelve a SD a pasarse uno o dos meses. Los que dedica en mas de un 80% en ver a su chíchi (con acento en la 1ra i), su nenita de mas de 18 años, mas de 6 pies de estatura y unas posibles 199 libras. Ese hombre es loco con su "muchachita", no cabe duda... Habria sido interesante "chubarle a mi mama" a ver que pasaba pero, donde no hay quimica, no hay fisica..

Viendo como pasa el tiempo y como algunos que el mismo entrenó lo ven (y a muchos otros) como si ya no diera la talla para el trabajo, como si no fueran útiles para el "sistema" me doy cuenta que Osigi no es interesado, pero ellos no son agradecidos. Miro hacia atrás, estoy seguro de que de no ser por "Osigi", yo no seria hoy Controlador de Tránsito Aéreo. Por lo que le agradezco a tres personas...

A mi mamá
Que al verme con el pelo más largo que ella y con tres aretes, buscó a un coronel para que me pelara y me pusiera en cintura.

Al coronel
Por no pelarme a caco, ponerme a trabajar en Aeronáutica Civil y llevarme con el al Aeropuerto. Así pude ver lo que era y lo que hacía un Controlador Aéreo.

A "Osigi"
Por decirme, mostrarme y recordarme que si otros pueden.. yo también.