12 de marzo de 2007

Cumple-Boda


Jenniffer cumple sus 22 el 12 de Marzo 2007. ¿Qué mejor regalo que un esposo de medio uso y con garantía? Nuestro plan inicial de subir solteros a un avión en Santo Domingo, firmar en vuelo y aterrizar casados en Punta Cana se complicó tanto, que lo cancelamos. Al final celebramos su cumpleaños (y nos casamos) en mi casa. Jenniffer no quería nada caro, nada complicado. Me pidió que todo fuera simple y sin dolores de cabeza, pues eso hicimos. Algo sencillo, en la casa junto a nuestros allegados (muchos de los que fueron creyendo que era a celebrar su cumpleaños).

Ella quería mucho bizcocho de chocolate, relleno de crema de leche y cherries encima. Eso compramos. Claro, después de haber probado varias opciones de sabores en más de una repostería. Ella quería globos color vino y color pastel, eso compramos. La música a su gusto, fue de su laptop (nueva), conectada al equipo de música que yo había ganado en una rifa. Esto incluía una presentación de Bellydance, se contrató a una maestra de eso. Ella quería una fiesta sencilla, todos en jeans, camisetas, blusas, tenis, nada formal, y eso hicimos. Ella quería algo suave, y preparamos una picadera de su elección, palitos y galletas con pasta con queso crema y otra de jamón y queso, nada pesado. Y no se podían quedar los clásicos sandwichitos cortados en triángulos. 


Ella no toma mucho, así que ligamos por lo menos 3 cajas de cerveza presidente (de las cuales sobraron algunas), eso aún no lo creo. Como soy exigente tomando fotos, y yo debía salir en algunas, decidí pedirle de favor a Luisito (Chuipi), que me diera asistencia profesional en ese asunto. No me puedo quejar, las fotos salieron más o menos bien. No se puede pedir más, si era la primera vez que Luís usaba una de mis cámaras. Invitamos relativamente a muy pocas personas, alquilamos unas 50 sillas y 10 mesas, apenas quedaron unas 8 sillas vacías. Su madre y su familia, sus compañeras del Gold's Gym, algunos de mis compañeros controladores. También estaba Martha mi exesposa con su marido Marlon, mi hija Laura. Y estaba Tito, exnovio de Jenniffer (que no sale en esta foto). Todos juntos y muertos de risa. Sé que eso suena raro, pues nuestra sociedad no está preparada para ese tipo de relaciones amistosas.
Casi todos creían que era un cumpleaños,  y después de la chercha, las cervezas y la picadera, llamamos a todos a entrar a la sala para "partir el bizcocho". Tremendo "pastel" se llevaron cuando vieron a la juez del juzgado de paz, con los libros de casamiento. Jaja, la cara de los que no sabían nada. Algunas se pusieron casi a llorar. Una por ahí me dio unas cuantas trompadas, y aún me dice: ¡Estúpido, me quitaste mi mejor amiga, estúpido!

Cuando esa mujer dijo: "Estamos aquí reunidos"... Jaja. ¡Qué chercha, cuántos gritos, ahí faltaron tripas de todo lo que se dijo! Qué pena que no lo grabamos en video. Y cuando la juez dijo: Si alguien se opone... ¡Oh! Mi amigo David no se puso de plagoso a decir: ¡Yo me opongo! ¡Ese es mi marido! Jaja, la jueza casi se pone mala, no sé si de la risa o de la vergüenza. Todo el mundo se gozó la sorpresa.

Como era lunes, y se acercaban las 11:00 de la noche, puse música hasta de los Chamos, la Pandilla. Imagínense este viaje de manganzones oyendo El Alacrán, o El Burrito Sabanero, o Canta Chamo. Jaja... Ya saben, para despachar a los bullosos. Aún me faltan dos o tres cosas para escribir, pero les resumo así: El regalo de cumpleaños que le di a Jenniffer fue mi firma, mi tiempo, mi cuerpo, mi amor, mi vida. Para que siempre recuerde el 12 de marzo con algo importante aparte de su natalicio. Para los que no lo saben, ella y yo nos conocimos por internet. Sí, por internet.

Jenniffer, cuando te conocí te dije: "Tú vas a ser para mí"...

¿Y entonces?