11 de septiembre de 2006

Néctar


En tus brazos tengo refugio, 
calor y abrigo.
Tu aliento es el oxígeno 
que me mantiene vivo.

Como aleteo de mariposa, 
te veo pestañear.
Y con tu mirada tierna, 
haces mi mente volar.

Como la suave brisa, 
tus labios me tocan.
Tus besos son la miel 
del panal en tu boca.

Como pétalos de rosa, 
tus manos me acarician.
Tu saliva en mi boca, 
es el néctar que me envicia.